La indetenible Ruota Fortuna

...Reino, he reinado, carezco de reino, Reinaré...

16 sept. 2011

Crónicas de una correctora








Pedro, pero esto que redactaste es una confesión de homicidio. 
¿Cómo así profesora?
Aquí dice: "Ultimo bebé nacido en Castillo Plaza."

12 sept. 2011

Llave






-Maestro, ¿por qué me da esta llave?, ¿qué abre?
-No abre, cierra. Es para que recuerdes cerrar la boca cuando no tengas algo sincero que decir.



De como la inocencia de los niños te permite recrear un diálogo épico

-Mami, cuando sea grande quiero ser puta.
-¡Hija! ¡¿Por qué?!
-Porque así tendré hijos que me darán muchas casas y carros.





11 sept. 2011

Devoracorazones



"Quisiera devorarte todo, para así siempre llevarte conmigo a donde vaya" - escribí orgullosa (por lo ingenioso) de mi "poema en una sola línea" (aunque veo que aquí es más de una línea) para mi amado.

Lo releo y me doy cuenta de algo, un pequeño detalle fisiológico (por así llamarlo): si lo devoro todo,  y siendo tan humana como soy (muy a mi pesar, siendo honesta), en algún momento vendrá la digestión, y en algún momento posterior a éste tendré que defecar lo que he comido; ergo, ya no estará dentro de mi, ergo ya no será mío (y peor aún: ¡lo habré convertido en mierda! - disculpando lo escatológico del término).

Entonces, ¿qué sentido tendría devorarlo, si nunca será mío, si nunca estará conmigo para siempre como en los cuentos ("... and  they live happily  ever after")?

Renuncio a mi aviesa intención. No lo devoraré. Sólo sería una pérdida de tiempo. Una empresa destinada a fracasar; porque nada, nada ni nadie será nunca nuestro. De hecho, no deberían serlo.


1 sept. 2011

Sin título # 1

Anne Sexton, c.a. 1961


Hay un lugar en el corazón, ahí donde habita el suicida oculto, ahí donde habitan los poetas malditos, donde el dolor se transforma en belleza, y el silencio cobra vida espantando ausencias.

31 mar. 2011

William Shakespeare y nuestro amor por las palabras



Hola, P.

Leyendo "Noche de reyes", de William Shakespeare (mientras el caballero aquél leía a Balzac), me topé con esto que me hizo pensar en ti. Lee mis comentarios al final de este delicioso coloquio entre Viola, quien por razones de seguridad debe hacerse pasar por un caballero llamado Cesário, y el Bufón de la Condesa Olivia. Las cursivas son mías:

ACTO TERCERO

Escena I

[Jardín de la casa de OLIVIA]
(VIOLA y EL BUFÓN. Éste lleva un tamboril y una flautita. Luego SIR TOBÍAS, SIR ANDRÉS, OLIVIA Y MARÍA)

VIOLA
Dios te guarde a ti y a tu música, amigo. ¿Tocas el tamboril para ganarte la vida? ¿Cuál es tu posición?

EL BUFÓN
Mi posición es elevada; domina la Iglesia.

VIOLA
¿Eres eclesiástico quizás?

EL BUFÓN
Nada de éso. La casa en que vivo está sobre una eminencia, desde la cual se domina la Iglesia.

VIOLA
Razonando de este modo podría decir que un mendigo domina a un rey, si su cabaña está en una eminencia cerca del palacio.

EL BUFÓN
Lo habéis dicho, Señor. ¡Qué tiempos estos! Para un hombre de talento una frase es un guante de gamuza, que con tanta facilidad puede volverse del revés, como del derecho.

VIOLA
Es verdad. Los que saben jugar con las palabras, con facilidad las corrompen.

EL BUFÓN
En ese caso desearía que mi hermana no tuviera nombre.

VIOLA
¿Por qué?

EL BUFÓN
Porque su nombre es una palabra, y si con ella se juega, es de temer que mi hermana también se corrompa.  Las palabras son verdaderas prostitutas desde que las promesas las han deshonrado.

VIOLA
¿Qué razones tienes para sostener eso?

EL BUFÓN 
No puedo sostenerlas sin palabras, y han llegado a ser tan falsas, que me repugna probar con ellas mis razones.

VIOLA
A fe que eres un sujeto alegre y que no te preocupas por nada.

EL BUFÓN
Estáis equivocado; hay cosas que me preocupan.  Pero con toda honestidad, Señor, vos no me preocupáis.  Si eso es preocuparse por nada, Señor, quisiera que eso os convirtiera en invisible.

VIOLA
¿No eres el loco de la Condesa Olivia?

EL BUFÓN
No, Señor; la Condesa Olivia no gusta de la locura, y no mantendrá ningún loco, hasta que no esté casada.  En realidad, yo no soy su loco sino su corruptor de palabras.


¡Ah, P.! El maltrato que podemos ejercer a las palabras exquisitamente reflejado en estas líneas paridas por el ingenio de Shakespeare. No es la palabra misma, sino quien osa mancharla en su boca. Parece que todos estos malditos politiquillos de siete suelas lo saben muy bien: los que saben jugar con las palabras, con facilidad las corrompen. Y pensar que estamos rodeados de tontos que no lo notan o, peor aún, prefieren no notarlo.

Te dejo mil besos con sus respectivos abrazos :*

E.

8 mar. 2011

Mecánica clásica

Ceci n'est pas une pomme, pintado por René Magritte.


Todo
cae
por
su
propio
peso
.
.
.
- dijo la manzana de Newton.

6 mar. 2011

Evocando a Rimbaud (según tú)

Sigilosa, pintura de Nicoletta Tomas Caravia


Dolorosa verdad que en mi alma vives, y que mis labios esconde en una mentira cuando escapar quieres.
Pronto terminará el asedio, pronto serás libre. Y así devendrás en mi patria perenne, verdad impoluta.
Si mentir debo, ¿cómo limpiaré mis labios de esa mancha corrupta? Quizás tus besos lo hagan, quizás tu amor me redima.
Mentir, bullir, morir. Vivir, sentir. Amar, luchar; y en tus brazos, llorar.
Y en tus brazos, reir, sentir, vivir; para luego, una vez más, mentir, bullir, morir.
Yo, te amo.
Fin, medio... fin.

Sentencia literaria

Amantes 120, pintura de Nicoletta Tomas Caravia


Si la Literatura es tu amante, yo soy vuestra alcahueta. Permito que copulen en mi presencia, y a mi placer.

La temida belleza del silencio



¿Por qué profanar la palabra cuando podemos callar? A veces, el silencio es un deber.
¿Por qué profanar la palabra, cuando los hechos son más sagrados cuando te muestro mi amor? De silencios podemos alimentarnos, amarnos.
Nuestros silencios pueden ser prisiones, tumbas inútiles (pero, qué tumba es útil), o pueden ser lugar de encuentro, intimidad.
En nuestros corazones y mentes está decidir cómo construir nuestros silencios.
Pero, ¿acaso el silencio no es vacío, nada, ausencia?, ¿cómo llenar un espacio ausente? Paradoja exquisita, conundrum audaz.

Breve


.Dame de tus manos, en ellas quiero beberme.

13 feb. 2011

Palíndromo exquisito



Veo las líneas de mi mano; no hablan de mi futuro, sólo reflejan los caminos andados para llegar a mí.Maraña de caminos, encontrados y desencontrados, recorridos, todos llevándome a mi.Todos los caminos conducen a mi. Yo soy Roma, yo soy Amor; palíndromo exquisito yo.

J'accuse








Gente que evade su propio rostro fingiendo su busqueda en interminables autoretratos...
Gente tan simplona que vive eternamente a la sombra y a las órdenes de la falsedad...
Gente que busca respuestas en otros ojos, sordos a lo que gritan sus propios ojos...
Gente que busca ahogar su voz interior, relatando su verdad, produciendo miríadas inconformes de imágenes: anestesia de los sentidos...
Gente que finge orgasmos intelectuales hablando de literatura y música que creen "amar", pero no atisban su verdadero valor...
Gente que (se) miente, que finge, que (se) evade...miopes espirituales
¿Cómo osan señalar a los demás,  invadir los espacios ajenos,  pisar las flores del otro?
Maldita sea su miopía espiritual, maldigo el instante en que decidieron perderse para no encontrarse...




10 ene. 2011

Nos hace falta pensar


“Creo que en la sociedad actual nos falta filosofía. Filosofía como espacio, lugar, método de reflexión, que no puede tener un objetivo concreto, como la ciencia, que avanza para satisfacer objetivos. Nos falta reflexión, pensar, necesitamos el trabajo de pensar, y me parece que, sin ideas, no vamos a ninguna parte”.
José Saramago, Revista del Expresso, Portugal (entrevista), 11 de octubre de 2008

Hoy viernes 18 de junio, murió José Saramago a los 87 años a causa de una leucemia crónica, en su casa de Lanzarote. Quizás se pregunten porqué me atreví a pedir que se reseñara la muerte de este gran escritor en el neuroblog; no era científico, no habló de neurociencias ni del cerebro, pero sí contribuyó (y lo seguirá haciendo mientras exista quienes lean su obra) a mantener nuestros cerebros activos cada vez que sus palabras nos hacían reflexionar, cada vez que nos llevaba a ese pensar profundo que nos permitía cuestionar tantas cosas en nuestra realidad. Y he allí la clave de todo: pensar, pensar, como bien quería Saramago que hiciéramos en cada instante de nuestra vida. Pero no se refería a pensar por pensar, ni a una maraña de pensamientos condicionados que surgen de la rutina. No.

Saramago siempre quiso con su trabajo remover nuestro pensamiento crítico, esa capacidad que tenemos de cuestionarlo todo, de no tragarnos las cosas sin analizarlas primero porque lo dijo fulano o sutano. Saramago siempre quiso que reflexionáramos acerca del poder, la solidaridad, la capacidad de transformarnos y sobrepasar nuestras auto-impuestas limitaciones, el amor, la intolerancia y la pseudotolerancia, la ética, la justicia, y la verdad. Saramago siempre quiso que nos diéramos cuenta que, como ciudadanos, somos capaces de forjar nuestro destino y de tomar nuestras propias decisiones. Siempre sintió un gran desprecio por la actitud holgazana y acomodaticia de muchos, que prefieren que otros decidan por ellos y así poder culpar a otros cuando algo sale mal.

Sé que para muchos Saramago no era lo que se puede llamar alguien afable y cariñoso, hay quienes lo tildan de antipático e inaccesible; pero, más allá de lo aparente, para mí, el verdadero Saramago se nos revela una y otra vez en cada una de sus palabras que siempre nos recuerdan que el asunto no es buscar el poder sobre otros, sino el poder personal que verdaderamente nos hace libres al tomar decisiones por nuestra propia voluntad, y no por lo que nos “vendan” otros.

Creo que el mejor homenaje que podemos hacerle a Saramago, es dejar de vivir con ideas prestadas y comenzar a crear y creer en nuestras propias ideas. Pensar, pensar, nos hace falta pensar...

“Lo malo es que no estemos organizados, debería haber una organización en cada casa, en cada calle, en cada barrio. Un gobierno, dijo la mujer, Una organización, el cuerpo también es un sistema organizado, está vivo mientras se mantiene organizado, la muerte no es más que el efecto de una desorganización (…)”.
José Saramago, Ensayo sobre la Ceguera, Alfaguara, 1996, p. 329.

Originalmente publicado por mi en: Neuroblog el viernes 18 de junio de 2010, día de la muerte de José Saramago.

E.

1 ene. 2011

Piano en el lecho

Sabes que este poema no es de mi autoría, pero ciertamente nos pertenece. Un pequeño regalo para ti.

Piano en el lecho

Piano del cuerpo tendido, 
piano en el lecho que mi mano recorre
al compás de su cálida música.
¿Quién oye en la noche sus pálidos pétalos, 
sus senos y labios y pómulos, 
cuando roza la luna su carne?
Piano que sueña y a mi lado respira
henchido de notas dentro de sus venas.
Aquí la sombra protege sus sones
y nos envuelven los acordes sonámbulos.
Piano de náufrago, flotando hacia la costa, 
piano desnudo bajo tibia frazada.
Aquí su sueño nos revela otro mundo
y se escucha el redondo rumor de la tierra
y hasta los ritmos de galaxias remotas
bajo su piel palpable.

Eugenio Montejo, Papiros amorosos, 2002.